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El Arte
Un relieve notable

El Defensor de Granada  diario político independiente Año XXVI Número 13349 

17 de septiembre de 1904 

En Granada, la vida de los artistas es muy difícil, y mucho más si se trata de artistas que comienzan su carrera. La pintura, la escultura, la música, las artes industriales, todas las manifestaciones de la vida del arte se desarrollan difícilmente; como plantas a las que falta el terreno propio, cuido y labor cariñosa.

Apenas si hay un artista que del arte viva solamente; y este ejemplo agota los impulsos de la juventud y  berra todo horizonte risueño.

Hay juventud de la que podrían esperarse días de gloria para nuestras artes; pero esa juventud, sin estímulos, sin medios para procurarse el pan de todos los días, tiene que relegar sus aptitudes ante la realidad de la vida práctica; acallar sus instintos de artista para procurarse, en un empleo o en un oficio ese pan diario, y, a veces, quebrar los símbolos y los útiles del arte ante la necesidad brutal y sin distingos del hogar pobre, de los mordiscos del hambre…

Entre esa juventud que se agita en vano estudiando sin medios; salvando ingeniosamente los obstáculos que se oponen a su desarrollo; haciendo arte a pesar y en contra de todo, cuéntase un joven escultor que desde muy niño atiende milagrosamente a las necesidades de su familia, y que ahora, para remedio de males, es soldado, y pronto habrá de incorporarse al ejército.

Me refiero a Navas Parejo, premiado ya varias veces en concursos y exposiciones y con aptitudes bastantes para llegar a ser un gran artista, si aquí hubiera corporaciones que de las artes y las letras se cuidaran y atendieran a ayudar y a enaltecer a los que en Granada estudian y quieren saber.

Como Navas es pobre, es claro, transcurrir á el tiempo que marca la ley, y si no se opera otro milagro en su difícil vida, en Marzo próximo cambiará el cincel por el fusil, y comenzarán las penalidades y quizá la miseria para su familia, que en el joven artista tiene sostén vigoroso.

Algún amigo, enterado de la verdad de la situación, aconsejó á Navas hiciera algunos relieves y estatuas para con el producto de su venta comprar la redención del servicio, ya que nuestras leyes no son tan previsoras que dan resueltos algunos casos en que el corazón debía mandar sobre todos los articulados de las leyes del país; pero el tiempo era corto, la intranquilidad del artista mucha, y más los deberes del trabajo que proporciona el diario sustento.

De todos sus proyectos tan solo uno ha podido realizarse. Es una verdadera obra de arte: en alto relieve muy hermoso y muy sentido que se titula La delicia del hogar, y que representa á una joven madre que se deleita en la contemplación de un bellísimo niño, rodeada de su familia. Corrección de forma, artística colocación de las figuras, delicadeza de pensamiento, justa expresión de los rostros y las actitudes, todo eso hay en el relieve; pero, ¿cómo hallar aquí quien á cambio de ese relieve, dé los puñados de billetes que se necesitan para librar á un hombre del servicio de las armas?…

Este es un problema más difícil de lo que parece, porque apremia el tiempo y la ley inexorable ni espera ni da excusa para cumplirla; de modo, que como hay que buscar una solución, á los amigos de Navas van dedicadas estas líneas, para que estudien de qué manera esa hermosa obra del artista pudiera convertirse en una redención del servicio de las armas.

¿Cómo se hace esto? En sorteo, en suscrición, buscando un recurso extremo. El porvenir de un artista y la vida de una familia honrada, bien merecen que se busque ese recurso.

Francisco de P. VALLADAR.

 

Una escultura religiosa

El Defensor de Granada. 10 de Mayo de 1907

Un numerosísimo concurso ha desfilado estos días por los salones bajos del Círculo Católico, donde ha estado expuesta una escultura religiosa, obra del joven y estudioso artista D. José Navas Parejo: la imagen del santo obispo de Hipona San Agustín, varón insigne de maravillosa inteligencia en que se sumaron de prodigioso modo desde la metafísica hasta la historia y el arte, desde la moral hasta las antigüedades y la literatura.

Muchos elogios ha merecido esa obra y su autor, modesto y laborioso granadino que desde casi niño trabaja con entusiasmo y fe dignos de más ancho campo que este, donde las indiferencias agestan las ilusiones, y la falta de ambiente artístico impide el desarrollo de los ideales modernos. Por eso, al que estudia y trabaja, y con escasos medios, como ese joven artista, debe de alentárselo, para que no siempre encuentren en su camino ojos que miran a cualquier parte y oídos que solo banalidades escuchan; para mantener en sus almas alguna ilusión que les ayude a seguir soñando en la vida del arte y la gloria.

La estatua es de madera y tiene mayor altura que la humana, pues ha de colocarse en uno de los grandes altares laterales de la capilla mayor de la iglesia de los Hospitalicos, residencia hoy de los padres Agustinos.

El artista ha representado al santo cuando ya era Obispo, (lo fue a los cuarentiún años de edad), y con sus libros y sus discursos maravillosos había aniquilado las heregías de su época. San Agustín viste las ropas obispales, sostiene el báculo en la mano izquierda y lleva en la otra el corazón inflamado por la fe, el amor y la caridad. Sírvenle de pedestal sus libros admirables, y tres bustos de herejes, que se revuelcan airados y confundidos…

La composición, en su delicado simbolismo, es artística, y se inspira hondamente en la vida y la obra trascendental de San Agustín; del portentoso autor de la Ciudad de Dios y las Confesiones. La cabeza del santo tiene mucho carácter y enérgica y vigorosa expresión. Tras de aquellos ojos africanos, se adivina que el pensamiento del artista o ha gozado de intuición justa, o ha estudiado con grave serenidad las obras y la vida del que dijo al concluir sus libros acerca de la Trinidad: “Señor Dios, Uno, Dios Trinidad, cuanto he dicho en estos libros de Ti, conózcanlo los tuyos, y si algo he dicho de mi cosecha, perdóname Tú y los tuyos…”

Se ha disentido mucho desde antes del siglo XV el cómo debe representarse al Santo Obispo de Hipona; hasta el punto de que el Papa Sixto IV tuvo que concluir duramente con las disputas que entre los canónigos y ermitaños agustinos se habían originado sobre si el traje del santo había de ser de canónigo o hábito de negra cogulla.

El P. Interior de Ayala en su curiosísimo libro "El pintor cristiano y erudito", trata hábilmente de estas cuestiones, y opina que a San Agustín debe pintársele así, lo mismo que Navas lo ha esculpido, con la diferencia de que el corazón debe de llevarlo en la izquierda mano, y en la derecha “aquella pluma que a manera de rayo o de espada, desenvainó contra los herejes, y que al mismo tiempo supo manejar con tanta destreza para amor y gloria de Dios”…

Entre los simbolismos que se han empleado para representar a San Agustín y a su obra admirable, el padre Interián combate uno, que, sin embargo, es poético y artístico: aquel en que se pintó a San Agustín revestido con ornamentos pontificales y meditando en el Misterio de la Trinidad, y teniendo a sus pies, sentado, al Niño Jesús, quien hablando con él y sacando con una concha agua del mar, la deposita en un pequeño hoyo abierto en la tierra. Interprétese este símbolo, como representación de la imposibilidad de encerrar en el entendimiento humano el Misterio de la Trinidad.

Uno mis plácemes a los que Navas ha recibido por su hermosa obra, que solo estará expuesta hasta esta noche.- V.

 

Artistas jóvenes.
Pepe Navas.

LA ALHAMBRA. REVISTA QUINCENAL DE ARTES Y LETRAS. AÑO X. Nº 234

5 de Diciembre de 1907

Ya he hablado varias veces del joven y laboriosísimo artista Pepe Navas, autor de preciosas esculturas religiosas, que como el “S. Agustín” que conocen los lectores de esta Revista (número 224 de LA ALHAMBRA), ha conseguido fama y renombre fuera de esta ciudad.
Navas es incansable para el estudio y el trabajo, y ha logrado en poco tiempo penetrar el espíritu y el misticismo de la escultura religiosa. 
Su última obra es el hermoso relieve que reproduce la lámina de este número. Es muy afortunada composición, inspirada en uno de los rasgos del héroe de la Caridad, del Santo Juan de Dios, honor y gloria de Granada, ciudad escogida por aquél para que fuera “su Cruz”…, 
Pobre el más rico que vistió de Cielo
Su espíritu evangélico divino,
Como le dice Lope de Vega en una de sus poesías.
He aquí el suceso en que se inspira el relieve, según relación de uno de los biógrafos del Santo: “Pasaba el bendito Padre por una calle con aquella ansia que ya le era inseparable, y advirtió un pobre enfermo, pero tan descolorido, amarillo, traspasado y flaco, que al parecer iba a soltar la respiración con el alma. No se detuvo el Santo en hacerle ni una pregunta, sino que cogiéndole por los brazos primeramente, y conociendo luego serle imposible andar por su pie, le cargó sobre sus hombros, con presteza, valor y afabilidad, procurando llevarle con el mayor cuidado al Hospital para que se curase”…
El grupo está bien compuesto y las figuras correctas de dibujo y sencillas y severas en el plegado de las ropas. La cabeza del Santo es muy hermosa; tiene la humilde y ardorosa expresión del ideal místico que a San Juan de Dios inspiraba en todos sus actos. El conjunto es plácido y severo; sencillo y elocuente, sin nada teatral ni efectista.
Para mí, este es el mejor relieve pensado y ejecutado por el joven artista. Mide 0,80 m. por 0,60 y es el original en barro. Su propietario, el opulento industrial y hacendado D. Manuel López Sáez, ha querido, con excelente criterio, conservar el original sin que se haga vaciado alguno, para no alterar ningún rasgo de la obra, tal como ha salido de las manos de su autor.
Realmente, y como dije hace algún tiempo con motivo de una de las últimas Exposiciones de arte, la Escultura progresa en Granada mucho más que las otras bellas artes, sus hermanas. Debiéranse proteger estas corrientes en beneficio de los escultores, y de las hermosas tradiciones artísticas de la patria de Alonso Cano.
Francisco de P. VALLADAR.

 

Artistas jóvenes
EL ESCULTOR NAVAS

La Alhambra. Revista quincenal de Artes y Letras. Año XIII. Nº. 288. 15 de Marzo de 1910

Ha trabajado y ha estudiado mucho en poco tiempo. En esta revista he reproducido obras suyas y he hecho notar con verdadera satisfacción que seguía atentamente las huellas de los grandes escultores granadinos: de Cano y sus discípulos; de los que consiguieron hermanar el misticismo de las esculturas góticas en el realismo y la severidad clásicas.

Recientemente, he visitado varios conventos para estudiar imágenes, y he visto obras interesantísimas, con las que podía ofrecerse a la consideración de los artistas un curso abreviado de estatuaria religiosa, en el que se demostraría de modo elocuente la trascendental influencia del insigne artista Alonso Cano, aunque haya críticos e historiadores que nieguen, en escultura y pintura, la Escuela granadina. Sería muy útil y provechoso ese curso abreviado, porque es el caso que, lentamente, sin que nadie se lo explique, ni casi se dé cumplida cuenta, la influencia extranjera, la que ha producido esa estatuaria moderna que ni evoca el severo espíritu místico de las esculturas de la Edad Media, ni el atrevido y mundano realismo de la decadencia del Renacimiento; la que ha conseguido para abaratar la producción, que se dude de si una imagen es de barro o de madera, -a tal extremo ha llegado el arte de la coloración de las estatuas,- se va infiltrando también en Granada, gracias a la importación de esculturas de catálogo.

Aquel artista modesto e inolvidable, que desde oscura y honrada pobreza llegó a ocupar dignamente una cátedra ganada en oposición honrosísima y un puesto en la Academia de Bellas Artes; aquel admirador entusiasta de las esculturas de Cano a cuyo estudio prolijo e inteligente dedicó su vida entera, aquel Morales, autor de hermosas imágenes y de prodigiosas restauraciones, logró infiltrar en los escultores que aprendieron a su lado el fervoroso culto que él profesaba al arte maravilloso de Cano y sus ilustres discípulos, los Mena y los Mora…, y sería muy triste que ese culto se perdiera y el industrialismo arrasara los gérmenes artísticos que aquí se han conservado, gracias a la buena voluntad de los escultores jóvenes.

Y hago estas advertencias, porque la importación de estatuaria religiosa va en aumento en Granada, a pesar de que entre otros muchos escultores jóvenes que trabajan y estudian, hay artistas de tantos merecimientos como Loizaga, Prados, Garnelo y Navas –éste autor de la estatuaria que reproduce un fotograbajo de este número de LA ALHAMBRA.- Es preciso detener la invación de esas imágenes que se piden con catálogo y cuyos precios osculan por el mayor o menor tamaño y la más o menos barata coloración. Aquí en la patria de Alonso Cano y de sus discípulos, es casi una profanación artística que debe de impedirse, colocar junto a una prodigiosa escultura de aquellos maestros una imagen que acusa en los menores detalles su procedencia de fabricación puramente industrial.

Y a los escultores jóvenes toca impedirlo, proponiéndose demostrar con sus obras, la inmensa distancia que separa el arte de la industria.

El “San Estanislao” de Navas es una escultura moderna, pero trae a la memoria los sencillos y severos orígenes de la estatuaria religiosa granadina. Hay mística expresión en el rostro del Santo y delicada belleza en el Niño Jesús. En todo conjunto, adviértese el respeto y la veneración al verdadero arte escultórico.

Navas es muy joven y estudioso y, seguramente, ha de perseverar en mantener la pureza de nuestro arte escultórico, que cuanto más conocido es en España y fuera de ella, más sorprende y enamora, porque representa la dichosa y feliz unión del ideal místico con la sencillez y realidad de la estatuaria clásica. –V.

San-Estanislao.jpg
 

OBRAS DE ARTE

Gaceta del sur, diario católico de información. Año III Número 663

14 de abril de 1910

Al conocido artista granadino don José Navas Parejo le fueron encargados directamente por los PP. Jesuitas de Loyola tres obras, otros tantos bajo-relieves que habían de adornar el altar y los muros del oratorio de la santa casa de Loyola.
Los asuntos impuestos han sido modelados con gran cuidado y arte por el señor Navas Parejo y luego fundidos en plata en dos afamados talleres de París y Barcelona. Para conocer la importancia de los trabajos del notable escultor granadino, basta con referir los asuntos de los mismos.
Representa uno de ellos a San Ignacio, cuando convaleciente todavía de las heridas que sufrió en el sitio de Pamplona, da las gracias al Señor, en la capilla de su palacio de Loyola, hoy convertida en oratorio de la santa casa de Loyola.
Acompañan al sabio fundador, sus hermanos, tíos, parientes, servidores y caseros del castillo, formando interesante e inspirado grupo, ante el modesto altar.
Los otros dos artísticos bajo-relieves son la representación de dos pasajes de la vida infantil del que fue más tarde fundador de la ínclita Compañía de Jesús.
El bautizo de San Ignacio, y éste cuando niño dando la primera lección a su padre, están las dos obras sentidas profundamente e interpretadas con gran soltura reveladora del genio artístico del señor Parejo.
Todas las figuras resultan bien colocadas, sin amaneramientos ni grupos amazacotados, destacándose por su importancia las principales que están tratadas de mano maestra, respondiendo la actitud de todas al asunto principal, interesante de suyo.
El primer bajo-relieve, lo fundió en plata la casa Mellerio, de París, y los otros dos fueron vaciados en el mismo metal en Barcelona en los talleres de Valero e hijo.
Según tenemos entendido ya se hallan estas obras colocadas el Loyola, pero los buenos artistas podrán admirar en la próxima exposición que se celebrará en nuestra capital, unas acabadas fotografías de gran tamaño, que dan idea, siquiera sea aproximada, de las bellezas que contienen estos preciosos bajo-relieves.
Felicitamos al señor Navas Parejo, para que siga el derrotero emprendido y que este nuevo triunfo sea vivo acicate para continuar sus artísticas tareas, que tantos días de gloria y fama han de proporcionarle.

 
 

La Exposición de Bellas Artes

Escultura

El Defensor de Granada,  diario político independiente. Año XXXI Número 15159

4 de junio de 1910 

(…)

D. José Navas Parejo ha presentado bastante material de enseñanza y un buen retrato de D. Mariano del Amo, con destino, según creo, a la Facultad de Medicina, pero como dicho retrato se haya fuera de concurso se le ha concedido diploma de primera clase por un vaciado perteneciente al grupo del material. Es una cabeza de carnero, perfectamente obtenida del natural. A la vista de esta y las demás obras de la misma índole, entre las que se hallan los hermosos esquinazos y el gran relieve del Descendimiento, no puede negarse que Navas Parejo hace en el vaciado verdaderos milagros, sin perjuicio de ser un artista de talento, cuyas obras originales son dignas de sincero elogio.

(…)

AURELIANO DEL CASTILLO

Acerca de una obra

La Verdad, periódico tradicionalista.

Año XVIII Número 883

27 de marzo de 1915

Por la fija limitación, que los asuntos a tratar, dan a un semanario nos hemos privado del gusto de ocuparnos de este periódico, de un maravilloso grupo escultórico expuesto durante varios días en el escaparate de una tienda céntrica.

Hoy le vamos a dedicar unas líneas, aunque con el íntimo convencimiento de que algo más que un comentario el asunto se merece.

Trátase de “La Oración en el Huerto”, grupo ejecutado por un artista granadino: Navas Parejo.

Fórmanlo Cristo de rodillas, recibiendo de manos de un ángel, el cáliz del sacrificio.

El autor en su obra demuestra una altísima inspiración a la vez que todas las cualidades de consumada destreza que para la feliz realización del pensamiento concebido, necesita el verdadero artista.

El la imagen de Cristo arrodillado, ha tenido Navas Parejo una exacta visión de la vida, o más bien de las dos vidas, una como hombre y otra como Dios, ambas unidas en misterioso conjunto, que presenta el Salvador en su tránsito por la tierra.

Es una faz angustiosamente resignada, la vida material y humana ha tenido un momento de vacilación y de encogimiento ante la visión exacta de su Pasión cruenta; mas ese momento en que humano pide a su Padre “que aparte de si es posible, ese cáliz”, ese instante de congoja de hombre, ese dominado por la suprema voluntad emanada de su Ser divino y la resignación marcase en su rostro, y el “hágase su voluntad” se escapa de sus labios en firme convicción, por eso como está de su alto destino, ya que es Redentor de los pueblos.

Navas Parejo ha sabido fijar todo esto en su figura de Cristo arrodillado. Tuvo una clara percepción de la doble personalidad del maestro y supo trasladarlo así a su obra.

El ángel ofrece el cáliz a su Señor como en inconsciencia dolorosa de sí mismo, ya que no puede llegar a comprender lo inmensamente sublime del sacrificio.

Este escultor es ¡paisano!; pero su nombre ya se conoce.

Navas Parejo piensa según he oído, llevar algunas obras, tal vez alguna desconocida para el público, a la Exposición Obrera que con motivo de las fiestas del Corpus, se celebrará en Junio.

De este magno certamen, que tiene por principal motor una dosis incalculable de voluntad y cuya alma es D. Luis López Dóriga, tan bien conocido y tan querido de los obreros, nos ocuparemos otro día con la debida extensión.

Por hoy solo decimos que promete ser más brillante que los celebrados en años anteriores y que por el número y valía de las obras y por el contingente de expositores, será una de las pruebas más admitidas para demostrar el bien que a los trabajadores produce esa hada peregrina llamada laboriosidad.

 

EL SR. ARZOBISPO
En los talleres de Navas Parejo

Gaceta del sur, diario católico de información.

Año X Número 4244

4 de mayo de 1917 

En los primeros días de la semana anterior, acompañado por el vicesecretario de Cámara, don Paulino Cobos, y el beneficiado don Jaime González Gaspá, hizo el Excmo. señor Arzobispo detenidas visitas a los talleres del reputado escultor don José Navas Parejo.

El objeto era conocer en conjunto el estudio del genial artista granadino, de quien vió muchas y buenas obras, y examinar especialmente el boceto de una gran lápida conmemorativa del tercer centenario del eximio P. Francisco Suárez.

El modelo, que será esculpido en mármol de Carrara de buena clase, es un éxito más del señor Navas y agradó mucho a Su Excelencia.

Después de no pequeños esfuerzos consiguió nuestro paisano proveerse de un bloque de la valiosa piedra, cuyas proporciones son 250 por 140.

La composición del boceto es de forma rectangular, sirviéndole de penacho el escucho de Granada y el del P. Suárez.

En el centro aparece, de medio cuerpo, la figura del gran filósofo, escribiendo.

A su izquierda, un ángel levanta sobre el busto la luz de la sabiduría mientras sostiene con la otra mano el libro en que el inmortal religioso va estampando sus pensamientos.

A la vez, pende de la mano del ángel el pergamino donde ha de grabarse la inscripción que determine la Junta organizadora del centenario.

La cartela es sostenida también por otro ángel que lleva la trompeta de la Fama. A la derecha aparece el escudo de nuestro venerable prelado, y en otro lugar, el emblema de la Compañía de Jesús.

El nombre de Navas nos revela de decir aquí que la obra de que tratamos es admirable por su inspiración, belleza de conjunto y finura y elegancia de trazado. Concepción artística que elogiarán tanto los granadinos como los congresistas españoles y extranjeros.

Plácemes hemos de tributar también al señor López Dóriga por su acierto al elegir al artista que había de ejecutar el propósito de la Junta. El boceto que hemos contemplado pone a Granada, en cuanto al arte, a la altura que le corresponde.

Durante las expresadas visitas, el señor Arzobispo y sus acompañantes apreciaron de modo práctico y satisfactorio las ventajas que ofrecen los trabajos escultóricos ejecutados en símil madera natural y que es preferida por cuantos conocen sus propiedades refractarias al fuego, inatacables por la polilla e insensibles a las influencias que determinan grietas y torceduras, además de la facilidad y firmeza con que se presta al dorado directo.
Vieron y elogiaron también, ya a punto de terminarse, unos magníficos pedestales de mármol, encargo de la Cámara de Comercio con destino al camarín de nuestra Excelsa Patrona.

Centenario del P. Suárez 
Lápida conmemorativa

Gaceta del Sur. Diario católico de información.

Año X Número 4380

20 de septiembre de 1917

Hace pocos meses, cuando el pensamiento artístico acababa de concretarse en un reducido modelo, tuvimos el gueto de informar a nuestros lectores de la gran obra, afortunadamente trazada por el eminente escultor granadino don José Navas Parejo, para conmemorar la universal figura del eximio P. Suárez.

El trabajo de Navas está ultimado ya. Genio y modestia, en admirable complemento, dieron forma a la idea trazando en el mármol, con primor de detalle, la más rotunda apología del sabio religioso.

La proporcionalidad del grupo y la delicadeza del relieve, en el cual parece que va a surgir algún síntoma de vida, constituyen un triunfo más de Navas Parejo, uno más, de los muchos definitivos que consolidaron su fama de artista consumado.

Corroboran nuestro juicio los de innumerables personalidades, autoridad artística bastantes de ellas, que están desfilando por los talleres de Navas para ver su valioso trabajo.

Uno de los visitantes fue nuestro venerable Prelado, quien acudió el domingo anterior al estudio de Navas. Acompañaban a su excelencia los señores don Paulino Cobos, don Jaime González Gaspá y don Manuel Carrera.

Todos mostraron la complacencia que les produjo la hermosa lápida.

El señor Arzobispo, que examinó minuciosamente la obra, tuvo para la misma frases de entusiasta elogio, llamándola monumental y felicitándose de que, gracias a Dios, podamos ofrecer a los extranjeros la contemplación de una labor artística insuperable.

La visita duró más de una hora, impresionándose algunas fotografías, una de ellas del Prelado y sus acompañantes junto a la lápida.

El lunes visitaron los talleres los señores don Luis López Dóriga, don Alfonso Izquierdo y don Gonzalo Mata, de la comisión organizadora del centenario, mostrándose todos complacidísimos de la feliz terminación de la lápida, que es verdaderamente monumental.

Como en la visita anterior, se hicieron fotografías.

Nuestra enhorabuena al señor Navas, cuyo triunfo nos enorgullece como granadinos y amantes del arte.

EL CENTENARIO DEL V. P. SUÁREZ

Lápida conmemorativa

Gaceta del sur. Diario católico de información

Año X Número 4382

22 de septiembre de 1917

En el ángulo nordeste del edificio que actualmente ocupa la Curia Eclesiástica, será instalada la lápida que don José Navas Parejo ha hecho del R. P. Suárez.
La lápida constituye una preciosa obra de arte, que acredita a su autor, por lo bien que ha resuelto los problemas de concepción y ejecución.
Está hecha en un hermoso bloque de mármol de Carrara, que mide 2,25 metros de alto por 1,30 de ancho en la parte más estrecha, y 1,70 en la parte más ancha.
En el centro de la misma se destaca el busto del R. P. Suárez en bajo relieve, entre un alegórico grupo de dos ángeles con las alas desplegadas, que simbolizan la inspiración y la fama. El primero sostiene un libro donde el gran filósofo escribe y el segundo pregona al mundo la virtud y talento del insigne teólogo. Coronando al grupo está el emblema de la Compañía de Jesús, a que pertenecía, y sobre el medallón del centro se ven enlazados los escudos de Granada y el de la casa de Suárez.
Abajo, en forma de pergamino desarrollado, se lee la siguiente dedicatoria: “Al V. P. Francisco Suárez, S. J., granadino ilustre, filósofo, teólogo, jurista y apologista insigne, más insigne aún por sus virtudes.
V. Enero MDXLVIII.
XXV Septiembre MDCXVIII.
En el tercer Centenario de su muerte, sus discípulos y admiradores.
XXV Septiembre MCMXVII.”
En el ángulo inferior del pergamino se ve el escudo del actual Arzobispo, señor Meseguer y Costa.
Pesa la lápida 1.300 quilogramos, y como se pensó instalarla primeramente en una fachada lisa y ahora se ha convenido hacerlo en otra de ángulo, irá encuadrada en un sobremarco estilo Renacimiento español, que formará conjunto con la fachada, construyéndose ahora provisionalmente de yeso para hacerlo después en definitiva en piedra franca o cipia.
Para mayor seguridad de su instalación se han reformado los muros que han de sostenerla y terminados los trabajos preliminares, comenzará la colocación, que por el sitio y situación de chaflán, es un gran acierto de la comisión organizadora.
Únicamente los gastos de la lápida se calculan en quince mil pesetas, que aumentados con los accesorios de instalación, traslado, etc., suman una cantidad muy respetable.
Como dejamos dicho, la obra es un gran acierto del escultor señor Navas Parejo, por lo que nuevamente le felicitamos.

UN AUTÓGRAFO DE SU SANTIDAD 
Navas Parejo y el arte cristiano

Gaceta del sur, diario católico de información.

Año X Número 4466

15 de diciembre de 1917 

Nuestro querido amigo el laureado artista don José Navas Parejo, acaba de ser favorecido con una distinción especialísima por Su Santidad Benedicto XV, quien, a la vez que de este modo premia los grandes merecimientos de nuestro paisano, reconociéndolos y proclamándolos del modo más honroso, patentiza su gran amor al arte cristiano y el entusiasmo con que lo fomenta.

Uno de los días de su estancia en Roma, donde le acompañaban el ilustrísimo señor don Luis López Dóriga y el vicesecretario de Cámara don Paulino Cobos, y aprovechando la audiencia privada que le fue concedida, nuestro venerable Prelado ensalzó a Su Santidad las bellezas artísticas y naturales de Granada, y el espíritu profundamente religioso de los granadinos.

No dejó de mencionar los progresos que aquí se efectúan en los órdenes intelectual y artístico.

Al efecto, informó al Papa, sintéticamente, pero con la intensidad de su gran entusiasmo, de la magnificencia que revistieron los actos conmemorativos del III Centenario del eximio Padre Suárez, a los trabajos del ilustre presidente don Luis López Dóriga, notoria importancia mundial.

El Excmo. señor Arzobispo informó al Pontífice del triunfo que obtuvo nuestro artista el señor Navas Parejo, autor de la hermosa lápida de mármol, conmemorativa del venerable Suárez, solemnemente descubierta en la fachada de la Curia, y le habló también de los continuos éxitos de nuestro paisano en sus grandes talleres de escultura religiosa.

El Papa oyó atentamente, dando señales de complacencia y consuelo, el relato del señor Arzobispo, quien le pidió la bendición apostólica para los referidos talleres y su laureado director.

Entonces, Benedicto XV, con paternal cariño, tomó de la mesa de su despacho una hermosa fotografía suya y la dedicó a nuestro estimado amigo, escribiendo en ella, en castellano, las siguientes palabras:

“Que Dios bendiga a nuestro amado hijo don José Navas Parejo y a toda su familia para que todos sigan favoreciendo el arte cristiano. Roma y 4 de Noviembre de 1917. Benedictus, PP. XV. (Rubricado).”

Dicha fotografía fue entregada al excelentísimo señor Arzobispo, quien a su regreso a esta ciudad y al recibir la bienvenida del señor Navas, trasladó a éste tan importante documento, con la advertencia de que son muy pocos los que alcanzan distinción tan elocuente y honrosa.

Nuestro paisano, altamente reconocido por la extraordinaria merced de que era objeto por mediación del Prelado, dio a éste las más expresivas gracias y la seguridad de su inquebrantable adhesión, ofreciéndole dos grandes fotografías de la lápida del P. Suárez, una para Su Santidad y otra para el Colegio Español en Roma.

Por nuestra parte, felicitamos una vez más al señor Navas, cuyos triunfos nos enorgullecen. En de ahora, que consideramos el mayor de todos, es justa recompensa a su laboriosidad y talento, al acierto con que ha demostrado, dentro y fuera de España, que entre nosotros, en la bella Granada, hay artistas capaces de obtener legítima gloria en las más difíciles empresas.

 

MÁRMOLES NOTABLES
Dos obras de Navas Parejo

Gaceta del sur, diario católico de información.
Año XIII Número 5450
19 de noviembre de 1920

Durante varios días ha estado llamando la atención en un escaparate de “El Buen Tono” un notabilísimo busto cincelado en mármol y jaspe, de S. M. el Rey don Alfonso XIII.

Esta escultura, de gran originalidad, cautiva la atención por la belleza de sus líneas y el admirable parecido.

Huelga todo elogio por nuestra parte, pues en el busto está la firma del genial Navas Parejo, nuestro laureado amigo y paisano, y esto basta para abrigar la seguridad de que se trata de una obra maestra.

S. M., que deseaba tener una obra de autor granadino, la encargó al señor Duque de San Pedro, quien tuvo el acierto de confiarla al cincel de Navas, ya ocupa la magnífica escultura un lugar en la Cámara regia, siendo seguro que allí, expuesta a la vista de hombres inteligentes, merecerá iguales elogios que ha obtenido de la crítica en Granada.

Corrobora esta creencia el hecho de que el caballerizo mayor de S. M., señor Marqués de Viana, haya encargado, y otros personajes palatinos piensen encargar a Navas Parejo, bustos iguales para instalarlos en sus palacios.

Como detalle curioso merece consignarse que la piedra empleada en esta obra procede de las importantes canteras descubiertas en sus posesiones de Sierra Nevada por el Duque de San Pedro, quien proporciona con este descubrimiento, merced a su inteligencia y constancia, una importantísima fuente de riqueza a nuestra provincia.

No podemos menos de tributar un elogio al señor Duque de San Pedro, el cual no desperdiciando ocasión de poner de relieve el valor de nuestros artistas, realza a Granada, haciendo labor de justicia y patriotismo.

El entusiasmo con que el Duque contribuye por todos los medios al engrandecimiento del arte en Granada y a dar a conocer a nuestros artistas, le hace acreedor al público aplauso.

·

De una segunda obra de arte deseamos ocuparnos hoy, y es la lápida esculpida en mármol de Carrara, por encargo de nuestra gloriosa Escuela de Artes y Oficios para perpetuar la memoria del entusiasta e incansable protector de aquel centro de cultura el ex ministro don Natalio Rivas.

Dicha lápida será instalada en el nuevo edificio de la Escuela.

En la parte media superior aparece el retrato del señor Rivas, verdadera fotografía pudiera decirse, en la cual ha recogido el autor fidelísimamente la expresión de nuestro paisano, llevando a la piedra los rasgos fisonómicos, la espiritualidad del fotografiado.

A ambos lados del retrato aparecen los escudos de España y Granada.

Los tres elementos se hallan unidos por las simbólicas ramas de laurel y palmas.

El conjunto de la referida lápida es admirable y el detalle de su ejecución, una verdadera filigrana.

En la parte central se lee la siguiente inscripción:

La Escuela de Artes y Oficios al excelentísimo señor don Natalio Rivas Santiago, por cuya patriótica gestión adquirió el Estado este edificio.- Diciembre de 1918.

Al mérito de la patriótica actuación del señor Rivas, corresponde el de la obra de arte que ha de testimoniar su amor a Granada. La Escuela de Artes y Oficios encomendó la ejecución de su idea al cincel del granadino Navas Parejo, y el elogio público confirma el acierto con que ha procedido.

Nuestra enhorabuena al claustro de profesores y al señor Navas, que acaba de darnos dos nuevas pruebas de su genio.

NAVAS PAREJO
El triunfo de un artista

Gaceta del sur, diario católico de información.

Año XIII Número 5483

30 de diciembre de 1920

Recogíamos días pasados los elogios que en justicia se tributaban al magnífico busto de S. M., esculpido en mármol y jaspe procedente de las canteras descubiertas en Sierra Nevada por el señor duque de San Pedro de Galatino, y expuesto en uno de los escaparates de En Buen Tono.
La admirable escultura fue encargada por S.M. al duque de San Pedro, y ejecutada por nuestro laureado paisano don José Navas Parejo.
El triunfo de éste ha sido rotundo, como para envanecer al artista, si a Navas Parejo le dejara su gran modestia hueco para la vanidad, y para envanecer a Granada, que ve a uno de sus hijos llegar a los puntos más altos que pueden alcanzar el trabajo y el genio.
Confirma cuanto decimos una carta del Mayordomo mayor de Palacio, señor marqués de la Torrecilla, dirigida al señor duque de San Pedro, expresándole que nuestro paisano tiene a su disposición en la intendencia general la cantidad pedida por su obra.
En cuanto a ésta, añade que S. M. se dignó aceptarla y “ha admirado mucho su factura y su mérito”, deseando que se haga una ligerísima modificación que en nada afecta a lo esencial.
También ha recibido el duque de San Pedro una carta del Caballerizo mayor de S. M., señor marqués de Viana, confirmándole su deseo de que encargue al señor Navas un busto idéntico al instalado en la Cámara regia.
Ambas cartas se hallan redactadas en los términos más cariñosos para nuestro paisano, de cuyo trabajo se emiten los más lisonjeros juicios.
El señor marqués de Viana recomienda el mayor cuidado en la elección del bloque en que haya de esculpirse el busto encargado por él, “para que la magnífica obra y el parecido asombroso que ha sacado, no padezcan”.
El señor Navas telegrafió a la mayordomía mayor de Palacio dando las gracias al Rey por la buena acogida dispensada a su obra.
En el mismo sentido telegrafió al señor marqués de la Torrecilla.
En su consecuencia, y atendiendo el deseo del Monarca, irá Navas Parejo a Palacio en la segunda quincena del mes próximo.
Para esa fecha habrá ultimado el encargo del Caballerizo mayor y lo llevará a la corte.
La simple exposición de estos hechos nos releva de toda frase encomiástica.
Únicamente queremos decir, porque sentimos la necesidad de expresarlo, que el gran triunfo de Navas nos enorgullece como amigos y como paisanos. Es el nuestro un orgullo noble, patriótico. Nuestro cariño a Granada hace que sintamos alegría cuando un artista granadino vence.
Y Navas ha vencido una vez más, llevando su laureada firma a las esferas más altas.

 

Navas Parejo.
Dos obras notables

Gaceta del sur. Diario católico de información Año XIV Número 5623

14 de junio de 1921

En el Salón de lectura del Alhambra Palace ha sido instalado un hermoso busto de mármol, tamaño natural, del Excmo. Duque de San Pedro de Galatino.
La obra, por su factura y admirable parecido, es un acierto más de nuestro laureado paisano don José Navas Parejo, quien ha sabido imprimir a la piedra la arrogancia y todas las características que integran la espiritualidad del duque.
Cuantos extranjeros ven la obra hacen de la misma los entusiastas elogios que merece.
Un triunfo más de Navas Parejo es un hermoso grupo tallado todo en madera, por encargo de los Padres Capuchinos.
Representa las tres Ave Marías, siendo la composición originalísima, de factura distinta a todas las conocidas hasta ahora.
El estilo de esta obra es el de la hermosísima escuela de Murillo, de tanta espiritualidad para el arte religioso.
El policromado del grupo será con carácter antiguo, de estofado y grabado, especialmente en el ropaje de la Virgen, cuya imagen aparece mirando al cielo en éxtasis y teniendo a los pies grupos de ángeles. A la izquierda, el Padre Eterno, y a la derecha, Jesucristo, con la Cruz. En la parte superior central, el Espíritu Santo entre nubes.
Ilumina al grupo en su totalidad una gran enrallada.
Esta obra tiene cerca de tres metros de altura y será instalada en la iglesia de PP. Capuchinos.
Aparte de la belleza de este grupo, como obra escultórica, inspira verdadera unción religiosa.
Contemplando el último acierto del señor Navas, tuvimos ocasión de ver en su estudio un hermoso retrato de S.M. el Rey, con expresiva dedicatoria del Monarca para el laureado artista granadino.
A dicha fotografía, que ha sido entregada al señor Navas por el señor Duque de San Pedro, acompaña la siguiente carta de don Emilio María de Torres, secretario de S. M. el Rey:
“Mi muy distinguido amigo: S. M. el Rey (Dios le guarde) se ha dignado ordenarme remita a usted la adjunta fotografía que ha tenido a bien firmar y dedicarle como testimonio de aprecio y simpatía.
Al propio tiempo me encarga S. M. el Rey reitere a usted sus entusiastas felicitaciones por el hermoso busto que tan admirablemente ha cincelado de nuestro Augusto Soberano, busto que, como habrá usted tenido ocasión de saber, merece de cuantos le ven en la Regia Cámara incesantes elogios”.
El señor Duque de San Pedro, cuyo gran patriotismo le lleva a interesarse vivamente por cuanto moral y materialmente afecta a Granada, hizo entrega al señor Navas Parejo de la referida fotografía y le ha trasmitido las más gratas impresiones respecto a los elogios que el busto merece en Madrid.
El retrato de S. M. tiene al pie el siguiente autógrafo: “A José Navas Parejo, Alfonso XIII, Rey. -1921”.

 

De arte.
El duque de San Pedro de Galatino

La Alhambra. Revista quincenal de artes y letras. Año XXIV, Nº. 541.

31 de julio de 1921

El artístico busto del ilustre prócer que tanto ama a Granada, es un gran acierto del afamado escultor granadino Navas Parejo; es quizá su obra más inspirada y perfecta; la que mejor revela la personalidad del artista.
Hay que tener en cuenta, desde luego, que no siempre han de hallar los escultores para sus obras de arte personajes que reúnan las especiales condiciones del duque de S. Pedro; su figura en conjunto, distínguese por lo elegante y señoril, y la cabeza, correcta y de gran expresión, es perfectamente estatuaria. Además, muy pocas personas saben servir de modelo; es verdad que el duque es artista de corazón y comprende las más íntimas exquisiteces del arte, en general. Ha viajado y estudiado mucho; le son familiares los Museos y colecciones artísticas y arqueológicas de todos los países; es amigo entusiasta de artistas y literatos y entre ellos vive más a gusto que entre políticos y estadistas.
Por mi parte, sin que yo presuma de artista ni literato, declaro que escucho al duque con verdadero interés y que considero como alto honor que ni sus ausencias de Granada, ni su altísimo rango, ni sus íntimas relaciones con los Reyes de España, borrarán de su recuerdo la circunstancia de que nos conocimos siendo muy jóvenes, casi niños. Además, su íntimo amor a Granada, a su historia, a sus monumentos y a sus artistas, son circunstancias especiales que a él acercan a cuantos a esos estudios dedicamos parte de nuestra vida. No es posible ver sin honda simpatía al que en todas ocasiones demuestra ese intenso amor; al que siempre está dispuesto a emprender proyectos y obras que beneficien y enaltezcan a la ciudad. En otra ocasión, he de intentar, aunque no sea del agrado del ilustre prócer, trazar su bosquejo biográfico: que bien merece el que, ahora mismo, trabaja y gasta su dinero en abrir un camino cómodo para subir a Sierra Nevada, que la ciudad no ignore algo de lo mucho que debe al que en su juventud era conocido familiar y cariñosamente por Julio Benalúa.

La Alhambra - julio 1921

GRANADA AGRADECIDA
Inauguración del monumento
al duque de San Pedro

La publicidad  diario de avisos noticias y telegramas. Año XLIII Nº. 20076

8 de junio de 1923

Granada cumplió ayer un deber de justicia y gratitud al ofrendar, como prueba de amor y reconocimiento, la obra de arte que para honrar las virtudes y los méritos del ilustre aristócrata conde de Benalúa ha erigido en los jardines de la Bomba.
El Centro Artístico, esa culta y filantrópica Sociedad, que sabe recoger todos los anhelos a la realidad, ha sido la encargada de dar vida a tan laudable propósito y de llevarlo a feliz término.
Lo desapacible del tiempo deslució el acto de la inauguración del monumento; a pesar de ello, acudieron al mismo comisiones de todos los organismos, corporaciones y fuerzas vivas de la localidad, entre las cuales estaba la del Arzobispado, representado por el canónigo señor Arroyo; Cabildo catedral, por los señores López Doriga y Arias Mesa; Escuela de Artes y Oficios, por los señores Muñoz y Vergara; por el Cabildo municipal, los concejales señores Leyva, Hitos y Hernández Carrillo; el diputado provincial don Manuel Alba Romero; por el Círculo Comercial, su presidente, don Miguel García Tarifa, y su secretario, don Gervasio López; por el Centro Artístico, su presidente don Antonio Ortega; por la Económica, los señores Pizarro y Aguilera; por la Unión Mercantil, don Virgilio Castilla; por la Sociedad de Tranvías, su subdirector, don Guillermo Ortega; por los Exploradores españoles, los señores Vera y García; don Miguel Ruiz, administrador del duque de San Pedro; don José Navas Parejo, autor del monumento, y el constructor del mismo, don José González, y numeroso público.
También asistió al acto el gobernador civil, señor Rived, y en representación del alcalde, que por imposibilidad material no pudo concurrir, el teniente alcalde don José Garzón Rodríguez.
A la hora señalada para la inauguración, entre los acordes de la Banda municipal, los señores Garzón y Ortega Molina descorrieron el tapiz que cubría el monumento, quedando descubierta la magnífica obra de arte que lo constituye.
El señor Ortega Molina hizo su entrega, en nombre del Centro, y dedicó breves pero sentidas palabras para encomiar los méritos contraídos por el duque para hacerse merecedor a que el pueblo granadino le honre y le enaltezca.
El señor Garzón Rodríguez habló a continuación para dar las gracias en nombre de Granada y para alabar y honrar las virtudes del ilustre prócer, de la inteligencia y del trabajo del aristócrata de alta y noble prosapia.
Ambos oradores fueron muy aplaudidos.
Durante el acto el fotógrafo señor Henares sacó varias fotografías para las revistas gráficas.

 

EL ESCULTOR GRANADINO NAVAS PAREJO

La Esfera: ilustración mundial.

Año XI Número 566

8 de noviembre de 1924

¿Se puede vivir del Arte en España? Esta pregunta nos suena con frecuencia poco grata en los oídos. Y cada uno de por sí la responde conforme le parece o según le va.

¿Se puede vivir del Arte?...

A más de cuatro se les podría replicar así:

- Ante todo sea usted artista, haga usted arte, estudie, trabaje, administrese bien, labore con paciencia, estudie a su público… Y después, si la pregunta no le es favorable, podrá usted quejarse con justicia. Pero si, por el contrario, emplea su vida en la tertulia del café y cree conquistar el porvenir chismorreando del compañero que triunfa en el presente, se hallará siempre más próximo a la negativa que a la afirmación.

Al primer golpe de vista, cuando penetro en el hermoso estudio que posee en Granada José Navas Parejo, veo que me encuentro ante un caso algo raro entre nuestra juventud artística. Luego, hablando con Navas, abundo más en mi criterio. Luchó mucho en sus años mozos, atravesando vicisitudes a granel… Pero la fe mantenía su corazón abierto a la esperanza… Anduvo por distintas regiones buscando vida. Trabajó de obrero en Barcelona en los talleres de Rius, después de haber ganado en su ciudad la Medalla de Oro y las Medallas de Plata y Oro en Zaragoza, en la Exposición Hispano-Francesa. Cuando vuelve a su tierra mora encuentra decidido apoyo en el banquero D. José Santos, ferviente entusiasta de lo bello; se instala en gran taller-estudio que pronto será un pequeño palacio en la Gran Vía, y el horizonte de Granada se aclara para el artista, abierto en gloria hacia las cumbres… El duque de San Pedro, que le protege también con sus continuos encargos, lleva a Navas Parejo a la presencia del Rey, y el busto que le hace merece de S. M. una espléndida retribución y un autógrafo elogioso y estimable. Necesitaría dos planas o tres de abarrotada prosa para explicar al detalle la biografía, la obra pasada y presente del exquisito cincelador de vida de cartujo en la calle de Santo Domingo de Granada. Y aun así que pudiese hablar de él, lo dudo bastante. Navas Parejo oculta su persona como un islamita, y de su boca oímos sólo voces de gratitud hacia quienes le ayudaron. El arzobispo de Granada, Dr. Meseguer, que le trae de Roma un extenso autógrafo del Papa. El filántropo D. Manuel García González, que le apoya noble y desinteresadamente en la construcción del nuevo estudio. El R. P. Superior de los Agustinos, Teófilo Garnica, que le instiga al desarrollo de sus grandes talleres de orfebrería.

Pepe Navas está hoy en la granazón de su talento artístico; el mundo católico de la región andaluza está hoy pendiente de sus futuras obras religiosas, pues le acredita como genial imaginero una talla en mármol de Cristo en su mausoleo de la familia Agrela, en el cementerio de Granada; otra gran talla en madera, que se encuentra en el convento de los Agustinos; algunas estatuas que conservan los PP. Jesuitas en Madrid, y los bajorrelieves que decoran en la Casa de Loyola la capilla del fundador de la Compañía, obra aquella en colaboración con el R. P. Victoriano Salmón, que elogia Navas como escultor notable. Y de más reciente creación, otras dos obras de Parejo pueden admirarse en Granada; el tabernáculo de plata repujada, encargo de los duques de San Pedro para donarlo a la Catedral, y un magnífico sagrario donado por don Julián de Damas a la Iglesia de la Patrona.

Tal es hoy el antiguo discípulo de Mariño y Loyzaga, el obrero humilde y solitario en Barcelona. Como escultor alcanza elogios admirables y saca discípulos notables en la Escuela de Artes y Oficios; como imaginero adquiere preponderancia merecida; como granadino coopera con la suya a la gloria de su tierra…

Antonio ZARAGOZA RUIZ

Apertura del nuevo local de exposición de “Talleres Navas Parejo S. A.”

El Defensor de Granada, diario político independiente.

Año LII Núm. 27455

21 de abril de 1931

Desde ayer quedó abierto al público, en los bajos de la casa Gran Vía, 27, y frente al cine Olympia, por la de Álvaro de Bazán, un hermoso local decorado y amueblado a estilo renacimiento, con lujo y esmerado gusto artístico, por la Sociedad Mercantil Anónima “Talleres Navas Parejo” y dedicado por ésta a venta y exposición de los objetos fabricados en sus talleres.

Realmente sorprende la variada colección de figuras decorativas, copias de obras de reconocido mérito artístico que figuran en varios Museos, y se deben a escultores de fama universal, y la no menos numerosa de imágenes inspiradas, la mayor parte de ellas en la escuela barroca granadina.

También se exhibe un grande y variado surtido de objetos Orfebrería de distintas clases y modelos, terminados con la mayor perfección y que demuestran cumplidamente el esmero en su fabricación.

Merece plácemes la Sociedad, que ha puesto todo su empeño en que el capital, Dirección Técnica y Artística y personal obrero, en el que se invierten por ahora unas ochenta personas, sea todo granadino, y el deseo que anima a dicha entidad, contando con el favor del público de intensificar y ampliar sus industrias para cooperar al sostenimiento del arte en Granada y dar trabajo al mayor número de obreros.

Industrias granadinas.
Los “TALLERES NAVAS PAREJO S. A.”

Reflejos, revista literaria ilustrada.  Nº 70

mayo de 1931

Un gran talento de artista puesto al servicio de una industria de gloriosa tradición y sólidas posibilidades económicas, necesariamente había de alcanzar el éxito rotundo y creciente logrado por los “Talleres Navas Parejo S. A.”, que en Diciembre último quedaron constituidos en Granada, con domicilio social en la calle Álvaro de Bazán, números 9 y 11, y cuyas primeras producciones, al ser expuestas en el amplio y lujoso local destinado al efecto en los bajos de la casa número 27 de la Gran Vía de Colón, atrajeron la admiración general y merecieron los más calurosos elogios de la crítica y de cuantos se interesan por el renacimiento y esplendor de aquellas industrias de intenso carácter granadino que dieron universal fama a la ciudad donde florecieron.

Navas Parejo había logrado que su nombre sonase junto a los de los más excelsos maestros de la escultura contemporánea. Había realizado una formidable labor que, no por ser apartada y silenciosa, consiguió esquivar la gloria que le correspondía y que el artista parecía rehuír con inexplicable modestia. En posesión de ese renombre y de esa autoridad incuestionables, tuvo la feliz y generosa idea –titánica por el esfuerzo que suponía luchar y vencer el indiferentismo y estragado gusto de la época- de emplear su talento de orfebre y cincelador en restituir a Granada el prestigio que un día tuvo como centro productor de un arte depurado e inconfundible. Puso el maestro su empeño en ello, y fue la realización de este ideal, si no la más admirable, la más meritoria de sus obras. De cenobita del Arte, que en el egoísmo de su cenobio se recreaba en el solitario goce de su trabajo, convirtióse en apóstol de una pléyade de hábiles artistas que le siguen y acatan con entusiasmo.

Síntesis y expresión comercial de ese proceso es la razón social establecida en la calle Álvaro de Bazán, 9 y 11, y la exposición permanente de la Gran Vía, 27, donde constantemente puede hallar el comprador de buen gusto verdaderas maravillas en esculturas en madera, mármol y similares de traza original o reproduciendo las más famosas obras de los viejos maestros. También construyen los “Talleres Navas Parejo S.A.”, preciosos objetos de orfebrería en toda clase de metales, y en cuya traza se conserva la tendencia de las más famosas joyas del estilo plateresco y granadino.

 

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